BESO
El más difícil no es el primer beso, sino el último.
Un beso son mil palabras.
Los besos son como las cerezas: uno lleva a otro.
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará.
El auténtico paraíso ya no está en el cielo: se encuentra en la boca de la mujer amada.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume.


